Una recámara. Está HIJO acostado, leyendo y entra MAMÁ MAMÁ: ¿Qué estás haciendo? HIJO: Pues aquí, estoy leyendo. MAMÁ: ¡Ah, bueno! Entonces agarra esa ropa y ve a subirla a la azotea. HIJO: ¿"Ah, bueno”? ¿Cómo que “ah, bueno”? A ver, ¿qué debería estar haciendo para que pensaras “ah, no lo puedo interrumpir porque está haciendo –algo-" Pausa MUY incómoda … … … MAMÁ: No me contestes, no te me quieras pasar de listo, órale, ya vete a la azotea. (esto no está ni remotamente cercano a la realidad, y lo aclaro no porque sea verdad, sino porque temo las represalias)
Me he dado cuenta de que soy un tipo muy apacible, o eso creo. Por eso creo un personaje iracundo que escribe desde la bilis. Cosas quesque serias para no ser tomadas en serio.