Ir al contenido principal

Entradas

Los conciertos

Para PP y Eduardo Vengo a tirar un poco de bilis. Antes que nada recuerdo que quien escribe es un personaje que no soy yo y que eso está advertido desde que este blog mudó el nombre. Yo, Adam, los amo a todos. Creo que la primera vez que tuve conocimiento de que el fenómeno existe fue en el concierto que Devendra Banhart (2010) dio en el Salón Cuervo, aunque a ese yo no fui. Me comentaron que no había estado mal, que el problema no era Devendra sino la gente. Yo me imaginé el clásico sentimiento celoso que nace cuando te das cuenta de que existe algo que te gusta mucho pero que también le gusta a mucha gente más, en el fondo es algo que no quisieras compartir mucho, pero no, no era eso y creo a la fecha que es algo mucho peor. Es que resultó que a la gente no le interesaba Devendra, que fueron al Salón Cuervo a beber con Devendra de fondo, de manera que la audiencia se dividía en dos grandes grupos: los que iban a escuchar a Devendra y a los que no les interesaba ser audiencia....

Los bolsillos de Etgar Keret

Ayer tuve el gran placer de asistir a la presentación de un libro de Etgar Keret, un escritor al que descubrí de una manera poco común, estaba revisando el catálogo de la editorial Sexto piso y vi un título, Pizzería kamikaze y otros relatos  y pensé que no podía haber un libro con un título tan singular sin que yo lo hubiera leído. Fui a Gandhi, compré el libro, lo leí en poco tiempo y eso me movió a comprar el resto de los libros. Después de que se rumoraba que no vendría al DF, que sólo iba a estar en Guadalajara (o al menos según yo existía tal rumor) la duda se disipó desde la cuenta de Twitter de Sexto piso. Iba a ver a una amiga ese mismo día, así que le propuse que hiciéramos lo que tenía que hacer antes de las siete (comprar regalos de intercambio que incluyó una improvisada chamarra de piel para ella) para poder llegar a lo de Keret. A las seis veinte ya estábamos ocupando nuestros lugares en un auditorio casi vacío, no podía tomar ningún riesgo. Como todo mal fan de...

Un poco de bilis

Para hacer honor al título del blog, vengo a tirar un poco de bilis. El 2 de octubre algunos alumnos cerraron la Facultad de Filosofía y Letras para recordar lo que ocurrió en el 68. En la facultad hubo algunas actividades de discusión o lectura de poemas. También, desde luego, hubo quienes estuvieron en contra del paro y lo hicieron plausible. Yo nunca estoy a favor de los paros porque sé que desprestigian a las instituciones y si de desprestigio se trata, nadie como la Fac. Eso no significa que no simpatice con las razones por las que se hizo el paro (porque la reforma laboral es una hija de puta), pero para eso, vamos a bloquear el congreso, los Pinos, o qué se yo, la escuela a la que van a tomar clase los hijos de Calderón. Pero eso sí, ya cualquier tipo de protesta trae consigo desprestigio. Los argumentos anti paro nunca dejan de sorprenderé "déjame ir a mis clases" se repetía con la fe de quien pronuncia la palabra de Dios, como si con esas palabras se abriera el M...

Bien aya quien hizo

Bien aya quien hizo cadenas, cadenas, bien aya quien hizo cadenas de amor. La Reyna del cielo tanto a Dios amó, que lo encadenó y lo baxó al suelo. ¡O, qué gran consuelo para el pecador! Bien aya quien hizo cadenas de amor De el Cancionero de Nuestra Señora
Me detengo frente a la barrera Me detengo frente a la barrera. Es una noche clara y la luna se refleja en los rieles. Apago las luces del auto. Está bien, pienso, es bueno que nos demos un tiempo. Pero no comprendo nuestra relación; no sirvo para eso. ¿Acaso serviría de algo? Tu padre está enfermo y mi madre está muerta; pero igual podría ir y tirarme encima tuyo como todas estas noches. Eso es lo que sé. Ahora la tierra vibra y un tren oscuro lleva gente desconocida como nosotros. Fabián Casas

Infomercial

Debe ser que ahora veo Madmen como si no hubiera un mañana o porque vi un especial de dos horas de SNL acerca de comerciales falsos, el hecho es que constantemente me he descubierto fantaseando con que hago el script de un infomercial. Todos tenemos un publicista por dentro y, al igual que cuando alguien decide que por qué no, va a escribir una novela (incluso si esa novela será el único libro que lea en su vida), cuando se nos ocurre que podemos hacer un comercial, creemos que es buenísimo. En lugar de ir con alguno de mis antiguos compañeros con la promesa de "se me ocurrió una idea buenísima/idea que nos hará ricos..." he decidido ahorrarme la vergüenza y escribirlo aquí, donde la vergüenza a estas alturas, no tiene cabida. ¿Sufres de sobrepeso? ¿Te gusta comer constantemente comida alta en carbohidratos y grasas? ¿Odias a la gente que te dice que debes cuidarte más y cree que debes cambiar tu comida, alcohol y cigarro por grandes dosis de lec...

La función social de la poesía. Refriteando a Darian Leader.

Un 15% de mi paso por la carrera de Letras Hispánicas consistió en justificar qué hacía ahí, para qué. Mientras yo estaba muy ocupado entendiendo hipérbatos de Gorostiza, poniendo cara de pendejo cuando me preguntaban si ya había leído a Yohanna Jaramillo porque no sabía quién era (¿cómo no sabes, le acaban de publicar su plaqueta en Tierra Adentro, pues qué lees, sigues con tus cosas medievales?) o callándome porque siempre he confundido los apellidos de Gadamer y de Ingarden y nunca sé a cuál quiero citar, a mucha gente nada de eso le importaba porque tenían un lapidario "y para qué" ante mi profesión. Al principio no sabía bien qué contestar, nadie pone en duda la utilidad de un ingeniero, pero yo qué iba a decir. En ocasiones contestaba cosas como "pues es necesario alimentar el alma de todos y el arte es el alimento del alma" y sentía que me transportaba cuatrocientos años atrás a los tiempos en que todos tenían un alma hambrienta. Hasta hace unos meses e...