Hoy mientras algo pasaba( no sé que) me puse a pensar en una caricatura bastante profunda e influyente; Alvin y las Ardillas. Me puse a pensar que realmente Alvin que era el más simpático, aventurero y desde luego el front man de la banda. Cada una de las ardillitas prinicpales tenia su respectiva novia y eran basicamente lo mismo que la primeras pero en femenino Lo que pasó con mi reflexión esque luego me imaginé que aunque Simón y Teodoro no eran tan talentosos musicalmente, tenían otros atributos. Simón seguramente iba a estudiar Física y junto con su novia y después esposa podrían montar un pequeño laboratorio y dedidcarse a cosas importantes, tener una buena vida. Teodoro era un gordito cagado que junto con su novia, seguramente podrían poner una pastelería ya que ambos eran buenos cocinando y seguramente también les hubiea ido bien. El problema es... y Alvin? Alvin seguramente se hubiera transformado en uno de esos sujetos que cumplen cuarenta años pero quieren seguir sintiéndose de quince. Me lo imagino en una chopper con un chaleco de piel, una camiseta blanca abajo medio sucia y una enorme pansa chelera. Atrás de él, montada en la moto, su novia guapa pero embarazada (por séptima ocasión) dirigiéndose hacia una taberna donde Alvin iba a tocar algunos covers con ayuda de una guitarra vieja y unas cervezas. Al final del show Alvin estará borracho y se peleará con alguno de los espectadores porque veía lascivamente a la embarazada. En fin, es mejor recordar a ese lindo niño de gorra roja y larga playera.
El término "chaqueta mental" siempre me ha parecido muy cómico, por lo menos hasta el día de hoy, pues ahora me parece bastante triste. No temo por la cantidad de "agudísimos lectores" que pensarán en dejar un comment que diga algo parecido a "tu eres el chaqueto" o "pues deja de chaquetearte", pues la palabra "chaqueta" indudablemente vence a su intelecto y los orilla a la imperiosa necesidad de tratar de alburearme. Háganlo si quieren, pero en realidad más chaquetos serán ustedes por haber leído lo que de por sí consideran ya una chaqueta. Proseguiré con el tema que me movio a escribir este post. Recuerdo que en mi secundaria para poder presentar los exámenes semestrales y finales había que entregar algo que slíamos llamar "guía", no era más que un acordeón que sintetizara los temas que habíamos visto a lo largo del semestre. Un buen día yo ya llevaba la mitad de la guía de Español cuando recordé y dije en voz alta, "c...
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