Ir al contenido principal

Romancillo

Una chica en la jornada gongorina dijo con razón que a Góngora se le conoce mucho pro sus poemas oscuros e incomprensibles, y que poca atención se le pone (aquí cualquiera me podra decir que miento y tendrá razón) al Góngora sencillo. Yo creo que es importante que todos nos acerquemos a la obra del cordobés y por eso les pongo este poema fácil pero también bastante bello. Si quieren escuchar una versión cantada este es el link

http://www.torredeviento.com/origen.htm


Ciego que apuntas y atinas,

caduco Dios y rapaz,

vendado que me has vendido,

y niño mayor de edad,

por el alma de tu madre

-que murió siendo inmortal,

de envidia de mi señora-

que no me persigas más.



Déjame en paz, Amor tirano,

déjame en paz.




Baste el tiempo mal gastado

que he seguido a mi pesar

tus inquietas banderas,

foragido capitán.

Perdóname, Amor, aquí,

que yo te perdono allá

cuatro escudos de paciencia,

diez de ventaja en amar.



Déjame en paz, Amor tirano,

déjame en paz.




Amadores desdichados,

que seguís milicia tal,

decidme ¿qué buena guía

podéis de un ciego sacar?

de un pájaro ¿qué firmeza?

¿qué esperanza de un rapaz?

¿qué galardón de un desnudo?

de un tirano ¿qué piedad?



Déjame en paz, Amor tirano,

déjame en paz.





Diez años desperdicié,

los mejores de mi edad,

en ser labrador de Amor

a costa de mi caudal.

Como aré y sembré, cogí;

aré un alterado mar,

sembré en estéril arena,

cogí vergüenza y afán.



Déjame en paz, Amor tirano,

déjame en paz.





Una torre fabriqué

del viento en la vanidad,

mayor que la de Nembroth

y de confusión igual.

Gloria llamaba a la pena,

a la cárcel libertad,

miel dulce al amargo acíbar,

principio al fin, bien al mal.




Déjame en paz, Amor tirano,

déjame en paz.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Los bolsillos de Etgar Keret

Ayer tuve el gran placer de asistir a la presentación de un libro de Etgar Keret, un escritor al que descubrí de una manera poco común, estaba revisando el catálogo de la editorial Sexto piso y vi un título, Pizzería kamikaze y otros relatos  y pensé que no podía haber un libro con un título tan singular sin que yo lo hubiera leído. Fui a Gandhi, compré el libro, lo leí en poco tiempo y eso me movió a comprar el resto de los libros. Después de que se rumoraba que no vendría al DF, que sólo iba a estar en Guadalajara (o al menos según yo existía tal rumor) la duda se disipó desde la cuenta de Twitter de Sexto piso. Iba a ver a una amiga ese mismo día, así que le propuse que hiciéramos lo que tenía que hacer antes de las siete (comprar regalos de intercambio que incluyó una improvisada chamarra de piel para ella) para poder llegar a lo de Keret. A las seis veinte ya estábamos ocupando nuestros lugares en un auditorio casi vacío, no podía tomar ningún riesgo. Como todo mal fan de...

Las chaquetas mentales

El término "chaqueta mental" siempre me ha parecido muy cómico, por lo menos hasta el día de hoy, pues ahora me parece bastante triste. No temo por la cantidad de "agudísimos lectores" que pensarán en dejar un comment que diga algo parecido a "tu eres el chaqueto" o "pues deja de chaquetearte", pues la palabra "chaqueta" indudablemente vence a su intelecto y los orilla a la imperiosa necesidad de tratar de alburearme. Háganlo si quieren, pero en realidad más chaquetos serán ustedes por haber leído lo que de por sí consideran ya una chaqueta. Proseguiré con el tema que me movio a escribir este post. Recuerdo que en mi secundaria para poder presentar los exámenes semestrales y finales había que entregar algo que slíamos llamar "guía", no era más que un acordeón que sintetizara los temas que habíamos visto a lo largo del semestre. Un buen día yo ya llevaba la mitad de la guía de Español cuando recordé y dije en voz alta, "c...

Anacronía

Yo soy una de esas personas que aunque nació a finales de los ochentas escucha música agena a su tiempo, incluso se me reclaman algunas actitudes como de abuelito. En materia musical yo creo que es de lo más notoria esta cualidad, prefiero escuchar a los Beatles en vez de casi cualquier grupo de moda por ejemplo, y pongo -grupo de moda- porque son muchos los tales grupos y no se cual es el que esté más de moda. Otra de mis anacronías es ser fan (muy muy fan) de Beverly Hills 90210. El programa empezó en 1990, yo tenía un año, es una serie para adolescentes y para cuando terminó yo apenas tenia 10 años, es un programa que no me corresponde y sin embargo soy fan total de ese programa. Siendo así, ahora que estoy de vacaciones, a las 11 de la mañana yo me instalo en el sillón y durante una hora veo algún capítulo de la dicha serie que por lo menos ya he visto unas 3 veces. Hasta ahorita no hay quejas, Sony Entertainment Television me hace muy feliz, a excepción de los comerciales, en espe...